A menudo oímos hablar de estas dolencias: tendinitis, artrosis, artritis... Pero, ¿qué son exactamente y por qué nos hacen la vida tan difícil?
Tendinitis
La tendinitis es la inflamación de un tendón. Los tendones que más suelen verse afectados son los del hombro, la rodilla, el codo, la muñeca o la cadera. Se habla de tendinitis cuando nuestro cuerpo se ve obligado a realizar el mismo movimiento a diario, sobre todo con sesiones deportivas repetidas, sesiones intensas de bricolaje/jardinería o debido a ciertas profesiones que realizan los mismos movimientos durante un largo periodo de tiempo o que requieren mantener una posición particular (secretaria, enfermera de guardería, etc.), por lo que el dolor se instala progresivamente hasta volverse insoportable. A veces, se puede observar una hinchazón anormal de la zona inflamada.
Para superar esta inflamación, todo lo que necesita es reposo, mucho reposo. Sin embargo, si el dolor persiste, le recomendamos que concierte una cita con un fisioterapeuta, quien podrá proporcionarle sesiones de rehabilitación y masajes para reajustar suavemente el músculo. Además, su médico también puede recetarle comprimidos, cápsulas, geles o cremas para aliviar el dolor.
Artrosis
A diferencia de la tendinitis, la artrosis es una enfermedad crónica que afecta principalmente al cartílago y a los tejidos adyacentes. Generalmente, es el resultado de la alteración de los tejidos, es decir, el cartílago que debe proteger las articulaciones del roce ya no lo hace, lo que conduce al desgaste de las articulaciones. La artrosis suele aparecer entre los cuarenta y los cincuenta años. Generalmente se distingue la artrosis de dos maneras diferentes:
- La artrosis primaria, la más común, sin embargo, la causa de la enfermedad es a menudo desconocida y afecta a articulaciones como las rodillas.
- La artrosis secundaria, esta artrosis es menos reconocida pero es una de las consecuencias debidas a otras causas como infecciones, lesiones, trastornos metabólicos o anomalías articulares congénitas.

Ya sea artrosis primaria o secundaria, suelen afectar a las mismas partes del cuerpo: lumbares, dedos, rodillas, ... Y el dolor se intensifica cada vez que la parte afectada se somete a un esfuerzo repetido y continuo. La artrosis también puede alcanzar su punto álgido cuando el cuerpo permanece inactivo con demasiada frecuencia, por ejemplo, al despertarse. Otros síntomas son hinchazón, sensación de calor, rigidez, crujido de los huesos... Si experimenta estos síntomas, es probable que sufra de artrosis, por lo que para aliviar el dolor puede consultar a un especialista que le proporcionará los cuidados necesarios para aliviar el dolor o tomar los medicamentos recomendados por su médico, pero el dolor nunca desaparecerá por completo. El diagnóstico también se puede obtener mediante resonancias magnéticas o radiografías. Finalmente, también puede usar guantes de compresión que aliviarán significativamente su dolor diario.
Artritis
No hay que confundir artrosis con artritis, aunque algunos síntomas sean similares. De hecho, la artrosis es una afección mecánica caracterizada por el desgaste del cartílago de las articulaciones, mientras que la artritis no es causada por el desgaste de los huesos, sino que es sinónimo de varias afecciones diferentes, caracterizadas por un dolor intenso en los ligamentos, tendones, huesos y articulaciones. También existen varias formas diferentes de artritis:
- La artritis por desgaste, muy similar a la artrosis, ya que es el resultado de la destrucción del cartílago por el desgaste. Esta artritis afecta principalmente a las articulaciones que soportan gran parte del peso corporal, como las caderas, los pies, la columna vertebral o las rodillas.
- La poliartritis se debe a una enfermedad inflamatoria que afecta a manos y muñecas. La causa aún se desconoce, pero según los estudios podría ser hereditaria. La poliartritis también puede estar relacionada con la artritis juvenil, es decir, la que afecta a niños y adolescentes.
- La artritis reactiva, que puede aparecer tras una infección.
- La artritis infecciosa, que depende de una infección que ha afectado a una articulación.

Las causas de la artritis son diferentes de una persona a otra y realmente dependen de cada individuo. Las causas más comunes son infecciones, traumatismos o enfermedades autoinmunes. Sin embargo, no siempre hay razones plausibles para la aparición de la artritis. Una vez más, no existen curas milagrosas, pero puedes intentar usar bolsas de hielo o calor según tus preferencias y también mucho reposo.
✨ Ahora que lo sabes todo sobre el reumatismo, solo tienes que consultar a tu médico o fisioterapeuta para intentar aliviar al máximo tus dolores.
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